Gestionar una herencia es, por naturaleza, un proceso emocional y complejo. Sin embargo, cuando se trata de una herencia internacional en la que intervienen bienes situados en España y herederos de diversas nacionalidades, la situación adquiere una dimensión jurídica mucho más profunda. Para los ciudadanos extranjeros que residen o poseen propiedades en la Costa del Sol, entender las particularidades del sistema legal español es fundamental para asegurar que su voluntad se cumpla y que sus herederos estén protegidos.
Mi nombre es Victoria Malkova, abogada especializada en derecho internacional y sucesiones con sede en la Costa del Sol. Mi objetivo con este artículo es arrojar luz sobre un concepto que suele generar confusión y, en ocasiones, conflictos familiares: la legítima. En España, a diferencia de otros sistemas jurídicos como el anglosajón o incluso ciertas normativas de Europa del Este, la libertad de testar está limitada por ley para proteger a determinados familiares.
¿Qué es la legítima en el derecho sucesorio español?
En el ordenamiento jurídico español, la legítima se define como la porción de bienes de la que el testador no puede disponer libremente, porque la ley la ha reservado a determinados herederos, denominados "herederos forzosos". Esto significa que, independientemente de lo que se estipule en un testamento, ciertos familiares tienen derecho a recibir una parte mínima de la masa hereditaria.
Según el Código Civil español, los herederos forzosos son, en primer lugar, los hijos y descendientes. A falta de estos, los padres y ascendientes. Además, el cónyuge viudo siempre tiene derechos legitimarios, generalmente en forma de usufructo vitalicio sobre una parte de la herencia.
El sistema de los tres tercios
Para comprender cómo funciona la legítima en España, es necesario visualizar la herencia dividida en tres partes iguales:
- El tercio de legítima estricta: Se reparte a partes iguales entre los hijos o descendientes. Es intocable por el testador.
- El tercio de mejora: También debe ir destinado a los hijos o descendientes, pero el testador puede decidir beneficiar a uno más que a otro. Si no se especifica nada, se suma a la legítima estricta.
- El tercio de libre disposición: Esta es la única parte que el testador puede dejar a cualquier persona, sea familiar o no, física o jurídica.
Para un extranjero que posee una villa en Marbella o un apartamento en Estepona, descubrir que no puede dejar el 100% de su propiedad a quien desee puede resultar sorprendente y, a menudo, frustrante.
¿Cómo afecta la legítima a los herederos extranjeros?
Aquí es donde el derecho internacional privado entra en juego. El punto de inflexión para cualquier extranjero con intereses en España es el Reglamento (UE) nº 650/2012, también conocido como el Reglamento Europeo de Sucesiones.
Antes de este reglamento, la ley aplicable a la sucesión era la ley nacional del fallecido. Sin embargo, bajo la normativa actual, la ley aplicable a la totalidad de la sucesión es la de la residencia habitual del fallecido en el momento del fallecimiento, a menos que se haya dispuesto lo contrario de forma explícita.
Esto significa que, si usted es un ciudadano ruso, británico o alemán residente de forma permanente en la Costa del Sol y fallece sin haber otorgado testamento especificando lo contrario, la ley española (y por tanto, su sistema de legítimas) podría aplicarse a toda su herencia global. Esto podría obligar a que sus bienes se repartan según las cuotas forzosas españolas, invalidando quizás sus deseos originales basados en las leyes de su país de origen.
La importancia de la elección de ley (Professio Iuris)
La buena noticia para la comunidad internacional en España es que el Reglamento Europeo permite la "professio iuris" o elección de ley. Cualquier persona puede establecer en su testamento que la ley aplicable a su sucesión sea la de su nacionalidad en lugar de la de su residencia habitual.
Para un cliente extranjero de Victoria Malkova, esto es crucial. Si usted prefiere que su herencia se rija por la ley de su país de origen —que puede ofrecer una mayor libertad de testar y no imponer una legítima tan rígida como la española—, debe hacerlo constar expresamente en un testamento otorgado ante notario en España o validado según los requisitos legales.
Sin esta cláusula, sus herederos extranjeros podrían encontrarse con la sorpresa de que la ley española protege a hijos con los que quizás no se tiene relación, o limita la capacidad del cónyuge supérstite para disponer de la vivienda habitual en la Costa del Sol.
Conflictos comunes y cómo evitarlos
En mi práctica diaria en la Costa del Sol, veo tres escenarios comunes que generan problemas legales:
- La falta de testamento en España: Muchos extranjeros asumen que su testamento en su país de origen cubrirá sus bienes en España. Aunque puede ser válido, su ejecución es lenta, costosa y a menudo no contempla la elección de ley necesaria para evitar la legítima española.
- La desheredación: En España, desheredar a un heredero forzoso es sumamente difícil. Solo se permite bajo causas muy específicas y graves (maltrato, negación de alimentos, etc.). Si un extranjero intenta desheredar a un hijo simplemente por falta de relación, bajo la ley española esa cláusula sería nula.
- La valoración de bienes: Calcular la legítima requiere una valoración precisa de todos los bienes, lo que puede ser complicado cuando hay propiedades en diferentes países.
Conclusión: Asesoramiento especializado en la Costa del Sol
La legítima en el derecho sucesorio español: ¿Cómo afecta a los herederos extranjeros? La respuesta corta es: profundamente, si no se realiza una planificación sucesoria adecuada. La ley española es protectora con la familia de sangre, lo cual es loable, pero puede chocar con las realidades de las familias internacionales modernas.
Si usted reside en la Costa del Sol o tiene inversiones inmobiliarias en la zona, es vital revisar su situación sucesoria. Como abogada con amplia experiencia en el trato con la comunidad rusa y extranjera en España, le ayudaré a redactar un testamento que respete tanto la legalidad española como sus deseos personales, asegurando una transición tranquila y legalmente sólida para sus seres queridos.
La seguridad jurídica es la mejor herencia que puede dejar. No permita que la complejidad de las leyes internacionales empañe su legado.