
Las nuevas normas prevén cinco tipos de sedentarización:
Residencia social. Se trata de extranjeros que acrediten lazos familiares en España o que demuestren su integración en la sociedad española mediante la presentación de un certificado de la Comunidad Autónoma correspondiente. Este certificado es una prueba clave de la residencia permanente de la persona y de los vínculos sociales que facilitan su integración en el país.
Residencia social y laboral. Se concede a las personas con un contrato de trabajo que cumpla las condiciones del permiso de residencia inicial y de un permiso de trabajo. Esto significa que la persona debe tener un trabajo que garantice la estabilidad económica y que, en general, cumpla los requisitos del salario mínimo interprofesional (SMI).
Residencia familiar. Permite obtener una autorización de residencia temporal a los extranjeros residentes en España que sean padres de ciudadanos españoles o comunitarios menores de edad o hijos de padres españoles. Este tipo de residencia tiene por objeto promover la unidad familiar y garantizar el derecho de los menores a vivir con sus padres.
Residencia de segunda oportunidad. Destinada a personas que han sido titulares de una autorización de residencia en España pero que, por diversos motivos, no han podido renovarla. Este nuevo tipo de residencia ofrece la oportunidad de legalizar su situación y reintegrarse en el sistema jurídico y laboral del país.
Residencia social y académica. La residencia social y académica, antes conocida como residencia de formación, es un nuevo tipo de residencia destinada a facilitar la integración laboral de los extranjeros. Permite a quienes ya están estudiando o están matriculados en determinados programas de estudios obtener un permiso de residencia temporal para continuar sus estudios, facilitando así el acceso a oportunidades de empleo una vez finalizados los estudios.
El objetivo de los cambios es aumentar las oportunidades de regularización de los inmigrantes en España.
Solicitantes de asilo
El nuevo reglamento de la Ley de Extranjería introduce importantes cambios para los solicitantes de asilo, entre los que destaca la legalización provisional, que pretende facilitar el acceso a tipos de residencia sedentarios.
En el plazo de un año desde la entrada en vigor del reglamento, los solicitantes de asilo rechazados podrán beneficiarse de un permiso de residencia si llevan viviendo en España sólo 6 meses en lugar de los 2 años exigidos anteriormente.
Para beneficiarse de esta disposición temporal, deberá obtenerse una resolución firme de denegación de asilo.
Al término de esta disposición especial, las personas cuya solicitud de protección internacional haya sido denegada deberán esperar de nuevo al menos dos años de residencia en el país antes de poder beneficiarse de un permiso de residencia.
Se ha creado una sección especial sobre visados
Otra novedad incluida en el nuevo reglamento de la Ley de Extranjería es la creación de una sección explicativa del régimen de autorizaciones, requisitos y procesos en general.
Todas las autorizaciones iniciales tendrán una validez de un año y las renovaciones de cuatro años.
De este modo se evitarán situaciones imprevistas de estatuto no resuelto; con el mismo fin, se han adoptado nuevas normas para aclarar y simplificar los procesos de cambio de un estatuto de residencia a otro.
Por ejemplo, no será necesario salir del país para obtener un permiso de residencia de larga duración tras un permiso de residencia temporal.
Asimismo, el periodo de validez de un visado para buscar empleo, que antes era de tres meses, se ha ampliado a un año.
Tipos de visados
Existen los siguientes tipos de visados:
Visado de tránsito aeroportuario
Este visado permite a un extranjero permanecer en la zona de tránsito internacional de un aeropuerto español sin entrar en el país.
Se expide cuando una persona necesita hacer escala o cambiar de vuelo y no se le permite salir de la zona de tránsito.
Este visado es temporal y se expide por el tiempo necesario para el tránsito.
Visado de corta duración
Este visado es para estancias de corta duración en España y permite un total de 90 días naturales en el país dentro de un período de 180 días naturales a partir de la fecha de la primera entrada en el espacio Schengen.
Es ideal para turistas, viajes de negocios o eventos que no requieran una estancia prolongada. Sin embargo, no da derecho a ejercer una actividad remunerada.
Visado de larga duración
El visado de larga duración está destinado a quienes deseen realizar actividades en España durante más de 90 días, como estudios, intercambio de estudiantes, voluntariado o participación en actividades educativas. Permite a su titular solicitar la entrada en España para realizar alguna de las siguientes actividades:
Obtención de estudios superiores en una institución o centro de enseñanza superior reconocido en España en un programa a tiempo completo conducente a la obtención de un título de enseñanza superior reconocido.
Finalización de la educación secundaria no obligatoria.